¿A quién no le gusta una pizza? ¿y a quién no le gusta una copa de vino? así que, por qué no darse los dos gustos a la vez...

“La pizza es tan versátil como la pasta, y se ha adaptado en cada país según su gusto, el grosor de la masa, la forma de cocción”, explica la sommelierTamara Belgiovane, por lo que cada pizza es diferente y el vino que va bien con una puede no combinar con otra.

Aunque recomienda acompañar las pizzas con cerveza, quienes son amantes del vino no tienen que prescindir de él, y comparte algunos vinos que le van bien a la pizza:

Campirosa de la casa Illuminati, un rosado elaborado con la uva Montepulciano D´Abruzzo, Italiano, frutado y refrescante de pocos taninos, con unapizza margarita sin queso delgada, hecha al horno de leña, y antes de servir unas lonjas de jamón cocido, tomaticos cherry y un toque de aceite de oliva.

Esta misma pizza va muy bien con el Vega Ibor tempranillo, un español, fragante, notas de frutilla, taninos suaves.
La pizza Nápoli, que lleva anchoas, es deliciosa con el vino Alma, un vino tinto de Galicia, elaborado con la uva Mencía, es un tinto para pescado… ¡simplemente maravilloso!
Alto Sur Malbec, también es muy buena opción entre los malbec de gama media, con andar fresco, con un toque de condimento, gustoso.
Le hace muy buena compañía a las pizza margarita. La dupla es inmejorable.
En general, rosados y tintos de taninos suaves se llevan bien con la pizza ya que sus ingredientes y salsa son muy fuertes para un blanco, pero no demasiado especiados como para un tinto demasiado intenso.